11 dic. 2011

¿Realidades o sueños?

Hacía tiempo ya que no escribía. Supongo que he estado ocupado intentando no pensar en ti. Sí, intento fallido... Ayer me desperté con esa espina clavada y sólo tu imagen en mi cabeza. Tú, tan cerca, tan abrazadita. Te quiero. Y ayer iba a estar contigo, pero todo se torció. ¿Ayer me desperté mal? Hoy me he despertado peor. Pff, ¿por qué tiene que ser todo tan difícil? No puedes ni imaginarte cuán enamorado estoy de ti. Sí, he aprendido a pronunciar este verbo que para mí era impronunciable. Quiero despertar a tu lado, quiero que los abrazos duren para siempre. Quiero acariciarte, pasar la noche contigo, el día entero contigo. Sentir tu aliento... grandes deseos. ¿Deseos imposibles? Por desgracia, sí.

J... un mensajito: Buff... no voy a parar, tío. Que hasta que la consiga yo no paro, lo siento. Es única. Desde el primer día me ha parecido perfecta y, ahora que ya han pasado tres meses desde entonces, es más perfecta aún si podía ser posible...

Oh, ven, enamórate. Tú eres como el fuego y cada vez que me acerco me prendo. Resistirme intento, y no puedo, y yo sigo ardiendo, me estoy consumiendo.
Necesito palabras. Anímame. Dime que me estás empezando a querer.